Sin lugar. Entríptico

Sin lugar. Entríptico

Galería Arquemí

“Diluídos sus límites,
imprecisa su periferia,
la arquitectura se ofrece como un receptor cóncavo”

 

 

 

 

 

 

 

Cuaderno de paseo

Museo Sorolla

Xmas M<strong>ark</strong>et

Xmas Market

ETSA Madrid. Universidad Politécnica

Diciembre 2018

 

Acerca de la naturaleza y la ciudad.

Frente a mi casa había unas zelkovas, todavía jóvenes. Sus hojas resplandecían bajo la lluvia. Un martes, Takashi Kojima me llamó.”[1]
Tan solo una de las constantes referencias a la naturaleza en la novela urbana. Tan solo un ejemplo de la presencia necesaria de la naturaleza en el hiperindustrializado y tecnológico Japón. Lo que aún parece un lugar excepcional, limitado en sus bordes, conectado a un fuente de energía permanente y complejo en su mitología, conserva la profunda y cotidiana consciencia de lo natural.
La imponente jerarquía arquitectónica y la frenética urbana no engullen de ningún modo a las hojas que crecen e invaden las ventanas, como si en la mastodóntica urbe todo se detuviera ante la grandeza de una simple flor.
La mirada es solo una lente, la visión es el espíritu que nos reconcilia, que comprende y que necesariamente tendrá que reunirnos con la naturaleza ante el crecimiento de las ciudades, haciéndonos expertos del lenguaje botánico, capaces de distinguir dos semillas, dos hojas, dos árboles… dos arañas. Sin esta percepción maestra, nos consumiremos a nosotros mismos como carbón, como una parte irrelevante en la cadena de recursos generados por la tierra y devorados en una desproporción desconocida en el Holoceno.
“Falto de salida natural que condujera el agua fuera del anfiteatro montañoso, la que se acumulaba durante la temporada de lluvias sufría mermas en la de secas por tres causas principales. Una parte de evaporaba por acción de los rayos solares, otra era transpirada por la vegetación  que cubría la zona y el resto se infiltraba en la tierra.[2]
La descripción de una ciudad a través de su paisaje natural es un ejercicio de salud estética y medioambiental, de oxigenación de esa conciencia que a veces, solo precisa de un impulso para rodar, para brotar de entre los edificios y agrietar el asfalto bajo nuestros pies. La naturaleza sigue cohabitando esos territorios, no desaparece aunque la neguemos porque la ciudad es una milhoja de capas con múltiples significados, con espacios, huecos, fracturas, grandes superficies, … y ahí esa materia esencial se exhibe en forma de espina, de trino, de intensidad cromática, de brizna, de huella, de barro, de aroma, de sombra.
Junto a las casas más o menos alineadas y más o menos altas, los huertos, menos alejados, más urbanos, renuevan una ceremonia conventual, pequeños vacíos urbanos donde los parterres refieren a un campo que no queremos olvidar.

Esto es para mi, el trabajo de Macarena Gross.
Reyes Abad Flores


[1]Hiromi Kawakami: El cielo es azul, la tierra es blanca(p. 120)
[2]Enrique Beltrán: El hombre y su ambiente, ensayo sobre el Valle de México, (p. 17)[3]Joaquín Romero Murube: Silencios de Andalucía(p. 241)
<a href="https://blogs.upm.es/paisaje-cultural-sal/">Salinas. Paisajes de silencio</a>

Salinas. Paisajes de silencio

ETSA Madrid. Universidad Politécnica

Noviembre 2019

 

La serie fotográfica Salinas. Paisajes de silencio presentada en el Seminario internacional Paisajes culturales de la sal artesanal en España e Iberoamérica. Estrategias e instrumentos para la planificación y gestión del patrimonio cultural (ETSA 2019) se inserta en un proyecto de investigación estética que busca retratar espacios pensados, diseñados para/desde el silencio dentro de los límites de Andalucía. Este conjunto de paisajes evocadores y cautos, estimula una percepción ajena a ciertos estereotipos culturales y estéticos vinculados, fundamentalmente, a la tradición urbana.

 

En el búsqueda intuitiva de estos espacios imprecisos, las salinas se convierten en objetivo clave por su fórmula paisajística natural, artesanal y su plástica cambiante. Las imágenes generan una ficción, un lugar idealizado y necesario donde la naturaleza es protagonista y la presencia humana relegada. Siguiendo un juego de sinestesias, una serie de objetos interactúan con el medio, evocando un sonido, un sabor, un estado, una historia y una luz. La serie está realizada por completo en las salinas de Bonanza de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).

 

Co-autora: Reyes Abad Flores

 

<a href="https://galeriaalvaroalcazar.com/2019/12/23/en-paraleloudeud/">En paralelo. Un día es un día</a>

En paralelo. Un día es un día

Galería Álvaro Alcázar

Diciembre 2019

 

Segunda edición de su proyecto En ParalelotituladaUn día es un día. Para esta exposición la Galería diseñó un calendario del año 2020 en el que los artistas de la Galería e invitados, han realizado una obra con técnica y temática libres.

Una exposición en la que el único elemento homogéneo, el calendario, se vió envuelto de diferentes estilos, temas, técnicas, mostrando la diversidad estética del arte actual.
Los beneficios de esta exposición han sido destinados a la Fundación Pablo Hortsman en el apartado de la unidad de cuidados maternales Belén Jordana (Etiopía).

 

Artistas participantes:
María Acuyo, Anuca Aísa, Nacho Alcázar, Ángel Alen, Eduardo Arroyo, Cristina Babiloni, Luis Canelo, Rafael Canogar, Carla Cascales Alimbau, Pedro Castrortega, Félix de la Concha, Simon Edmondson, Abel Fernandes, Hugo Fontela, Jorge Galindo, Kepa Garraza, Norberto Gil, Miguel Gómez Losada, Reyes Abad, Macarena Gross, Mari Puri Herrero, Paz Juristo, Peter Krauskopf, Cristina Lama, Miki Leal, Francisco Leiro, Lluis Lleó, Berta Llonch, Sergio de Luz, Rafael Macarrón, Eduardo Martín del Pozo, Felicidad Moreno, Antonio Murado, Guillem Nada, Miguel Nuñez, Rebeca Plana, Mari Quiñonero, David Rodriguez Caballero, Inés San Miguel, Mónica Sánchez Robles, Matías Sánchez, Miguel Sbastida, Julien Spiewak, Isabel Valdecasas, Nuria Vidal, Javier Viver.